EQUILIBRIO DE GOBIERNOS
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." 2a. Timoteo 1:7
Dominio propio es la capacidad de autogobernarse, tener un gobierno interno efectivo. Los cristianos que hemos nacido de nuevo, hemos recibido el Espíritu Santo como nuestro compañero y Señor para el viaje de la vida. El Espíritu Santo es un Espíritu que está entrenándonos en el desarrollo permanente del carácter de Cristo, especialmente en la capacidad de autogobernarnos o tener dominio propio.
En este año el que estamos siendo invadidos con la propaganda sobre las elecciones de autoridades municipales, legislativas y ejecutivas (presidencia), debemos recordar que hay gobierno interno y externo, y que, para poder ver una sociedad transformada iluminada por la palabra de Dios, es necesario hacer una búsqueda sincera del equilibrio de "gobiernos".
La autoridad sobre todo el universo es nuestro Dios, la Biblia nos enseña que el Nombre de Jesucristo es sobre todo nombre, él gobierna sobre todo. Dios ha delegado su autoridad en el gobierno del Individuo (la propia conciencia) y los gobiernos de la Familia, la Iglesia y el Estado (Gobierno Civil), por eso debemos hablar de gobiernos y no sólo de gobierno. Dios se relaciona principalmente con individuos y a cada uno hace responsable de sus actos, a cada uno nos pedirá cuentas en el día del juicio. Es por eso que el primer lugar de delegación de autoridad es en la voluntad del individuo. Hasta la vida o condenación eternas están en las manos del individuo. Dios nos hace responsables de nuestros actos de cortesía o violencia, transparencia o corrupción, justicia o iniquidad, veracidad o falsedad, es decir que no podemos estar culpando a otros por nuestras acciones.
Sólo el que tiene un buen autogobierno, podrá tener un buen gobierno familiar, entonces podrá bien gobernar una villa o ciudad, y sólo así gobernar una nación. Es triste que personas que no saben gobernar sus pasiones sexuales, su enojo o ira, sus deseos de enriquecimiento o sus malos deseos de venganza, gobiernen o pretendan gobernar una nación. Los que buscan gobernar una nación o municipio sin trabajar en el establecimiento de un buen autogobierno o dominio propio, bien pueden ser llamados "candiles de la calle, oscuridad de sus casas", o se les podría aplicar la sentencia bíblica: ¡Médico, cúrate a ti mismo!
Los ciudadanos cristianos no debemos endiosar a los líderes políticos, ellos pueden hacer una parte del trabajo para la transformación de la nación, pero no todo, la mayoría de acciones están en las manos del individuo, la iglesia y la familia. No es sólo con diferentes gobernantes en el Estado que cambiará la nación, eso sólo será posible cuando, convertidos todos al Señor, ejercitemos dominio propio, un escritor y líder cristiano de hace dos siglos, escribió: "la falta de autogobierno en el pueblo es lo que produce los tiranos". Permitamos que el Espíritu Santo nos enseñe a tener dominio propio, incluido en la elección de los nuevos servidores del Estado.
Habemos una cantidad de cristianos, discípulos de Jesucristo que formamos pequeños grupos o Grupos 7, es decir grupos que en pacto buscamos la perfección en Cristo. Estamos día a día mejorando, por supuesto que a veces caemos, pero nos levantamos y estamos en pie. Los grupos de hombres y mujeres 7 (pactados y en perfeccionamiento), están multiplicándose por todo El Salvador y otros países, nuestro compromiso es con Jesucristo, su Evangelio y su Reino, estamos buscando el autogobierno para un buen gobierno familiar, laboral, eclesial y algunos lo harán en el Estado. Estás invitado/a a ser parte de los G-7.